Descarta los harapos desahuciados de ese vicio al que llamas virtud: la humildad – aprende a valorarte a ti mismo, que quiere decir: a luchar por tu felicidad – y cuando aprendas que el orgullo es la suma de todas las virtudes, aprenderás a vivir como un hombre.
Sería demasiado aterradora para mí me considero un modelo a seguir. Pero me gusta la idea de no tener miedo de dejar que su imaginación se descarta, para sentir la libertad de expresión, para permitir la creatividad sea la unidad abrumadora en lugar de otras cosas.
Todas las mentiras y bromas, siendo un hombre, oye lo que quiere oír y descarta el resto.
La razón, es verdad, controla mis sentimientos, pero cualquiera que sea su autoridad, no se descarta que tanto como tiranizar ellos.