Nunca encontrarás tiempo para nada. Debes crearlo.
El tiempo es la moneda de tu vida. Tú debes gastarla. No dejes que otros la gasten por ti.
Si te propones algún día mandar con dignidad, debes servir con diligencia.
No debes quejarte de la nieve en el tejado de tu vecino cuando también cubre el umbral de tu casa.
Si haces lo que no debes, deberás sufrir lo que no mereces.
Siempre hay alguien que te dice lo que debes hacer. Ya no existe el silencio; en todas partes hay ruido. Si tú no estás con tus propios pensamientos, ¿cómo vas a entender el sentido de las cosas? Es imposible. Vivimos bajo una manipulación perversa, muy sutil.
Debes perder una mosca para pescar una trucha.
Debes hacer las cosas que crees que no puedes hacer.
Para ser un hombre de estado, primero debes ser elegido.