Detesto la vulgaridad del realismo en la literatura. Al que es capaz de llamarle pala a una pala, deberían obligarle a usar una. Es lo único para lo que sirve.
La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la libertad.
Estoy de acuerdo en que las sociedades deberían abolir la pena de muerte; pero que empiecen por abolirla los asesinos.
Aquí hay tres clases de gente: la que se mata trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse.
Los que matan a una mujer y después se suicidan deberían cambiar el sistema: suicidarse antes y matarla después.
Los espejos, antes de darnos la imagen que reproducen, deberían reflexionar un poco.
Cuando la muerte ha igualado las fortunas, las pompas fúnebres no deberían diferenciarlas.