Dado que Castro tomó el poder, el pueblo cubano ha negado las libertades humanas básicas. No hay libertad de religión, libertad de prensa, no hay libertad política. Y el régimen utiliza la brutalidad y la violencia para reprimir las libertades e imponer su voluntad.
El pueblo cubano todavía vive con el temor constante a un régimen totalitario brutal que ha demostrado una y otra vez su absoluto desprecio por la dignidad humana básica. La lucha por una Cuba libre se ha prolongado demasiado.
Por cierto, estoy orgulloso de ser cubano-americano, y es una oportunidad fantástica para cualquiera, independientemente de su origen étnico o nacionalidad. Es importante saber de dónde eres y cuáles son tus raíces.
Yo ya tenía tres motivos para quejarme. Uno, que tengo la piel clara. Dos, que soy de Miami y no estaba recibiendo atención en ese momento. Tres, que soy cubano. Pero ahora, he convertido todo eso en una virtud.