La crisis y la recesión han dado lugar a tasas de interés muy bajas, es cierto, pero estos eventos también han destruido puestos de trabajo, paralizado el crecimiento económico y provocado fuertes caídas en los valores de muchas viviendas y negocios.
Durante la crisis financiera, trabajé con cientos de ejecutivos que luchaban por sus pensamientos acerca de la seguridad del empleo. Cuando cambiaron sus creencias, también cambió su experiencia emocional, y pudieron centrarse en la tarea con mayor eficacia.
En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.
Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante.
En las grandes crisis, el corazón se rompe o se curtirá.
En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.
Nadie puede en su vida escapar a una deplorable crisis de entusiasmo.