Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
Un intelectual es el que dice una cosa simple de un modo complicado. Un artista es el que dice una cosa complicada de un modo simple.
Una cosa te pido, y es que no te dejes llevar por excesivos consejos. Es mejor que elijas un consejero que te aconseje sinceramente, y seguirlo. Cosa peligrosa es acompañar a muchos.
Poca cosa nos consuela porque poca cosa nos aflige.
Sobre cualquier otra cosa, guarda tu corazón, porque de él emana la vida.
El precio de cualquier cosa es la cantidad de vida que intercambias por ella.
Toda mi vida, mi corazón se ha anhelado una cosa que no puedo nombrar.
No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.
La felicidad no es cosa fácilmente digerible; es, más bien, muy indigesta.
Una cosa es saber y otra saber enseñar.
La esperanza de una felicidad eterna e incomprensible en otro mundo, es cosa que también lleva consigo el placer constante.
No te preocupes por una cosa, concéntrate en que las pequeñas cosas salgan bien.
La firmeza de la mujer que resiste su amor es la cosa más admirable que pueda darse en la tierra.
La diferencia en la infidelidad entre los dos sexos es tan real que una mujer apasionada puede perdonar una infidelidad, cosa imposible para un hombre.
Sólo hay una cosa más falsa que mi bigote: yo.
Mi madre adoraba a los niños. Hubiera dado cualquier cosa porque yo también lo fuera.
Solo hay un dios y su nombre es Muerte. Y solo le decimos una cosa: hoy no. (Syrio Forel)
El dolor es algo temporal, puede durar un minuto, una hora, un día, o un año, pero al final se acabará y otra cosa tomará su lugar. Sin embargo, si me rindo, ese dolor será para siempre.
El amor está muy bien a su modo, pero la amistad es una cosa mucho más elevada. Realmente no hay en el mundo nada más noble y raro que una verdadera amistad.
No puede haber tal cosa, en la ley o en la moral, que prohiba las acciones a un individuo, pero se las permita a una multitud.
Cualquier cosa demasiado estúpida para ser dicha, se canta.
La muerte es una cosa terrible.
La contraeconomía es la suma de toda acción humana no agresiva que esté prohibida por el Estado. Lo contraeconómico es el estudio y la práctica de la contraeconomía. La contraeconomía incluye el mercado libre, el mercado negro, la economía subterránea, todos los actos de desobediencia civil y social, todos los actos de asociación prohibida (sexual, racial, interreligiosa), y cualquier otra cosa que el Estado, en cualquier tiempo y lugar, opte por prohibir, controlar, regular, gravar o tarifar. La contraeconomía excluye toda acción aprobada por el Estado (mercado blanco) y el mercado rojo (violencia y robo no aprobados por el Estado).
Atacar a un hombre, no por sus faltas, sino por sus virtudes. Porque el que consigas triunfar tú mismo, en cualquier aspecto de actividad racional, es una gran virtud, y la gente te atacará por ello. Querrán que te sientas culpable por ello. Esa es la peor maldad, de acuerdo con mi filosofía. Es lo que yo llamo “El odio de lo bueno por ser lo bueno”. Eso es atacar a las personas por sus virtudes. Por sus logros. Por cualquier cosa que tengan que sea un VALOR, realmente. No por sus fallos, y no por su maldad. De hecho, la gente que predica eso son los que están a favor de los malvados.
La gente que crea cosas en nuestros días puede esperar ser perseguida por gente muy moralista incapaz de crear nada. No hay manera de medir el escalofriante efecto sobre la innovación que resulta de las amenazas impositivas, regulatorias y de la persecución contra cualquier cosa que tenga éxito. Nunca sabremos cuántas cosas ha abortado nuestro gobierno en nombre de nuestra protección.
¿Pediste una cosa a Dios y te dio otra? Confía. Tú no sabes lo que pides, pero Dios sí sabe lo que te da.
Si tienes envidiosos es porque estás haciendo alguna cosa bien.
La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.
El otro día vi un lío por la calle con mucha gente, en el que había gente muy variada. Estaban los de IU, que no se pierden ni una; y estaba, parece ser, lo que queda del PSOE, que debe ser bastante poco porque la cosa no era muy brillante. A lo mejor darse un paseíto por las calles es muy divertido, o ponerse detrás de una pancarta aunque te de igual lo que diga.
Así como un hombre de negocios prudente evita invertir todo su capital en una sola cosa, la sabiduría probablemente también nos advierte de no anticipar toda nuestra felicidad en un solo lugar.