Los políticos, sin importar quiénes sean, no deberían ser capaces de manipular la opinión pública en un solo tema y luego convocar a elecciones con apoyo limitado, lo cual es una forma de manipulación de la democracia.
Nos tienen la tarea de reconstruir no sólo una economía dañada, y un balance endeudada, pero para hacerlo dibujando luz lo mejor que hay en nuestros conciudadanos. Si queremos convocar a lo mejor de los estadounidenses, debemos asumir lo mejor de ellos. Si no creemos en los estadounidenses, ¿quién lo hará?
Si realmente queremos avanzar y lograr una mayor equidad, como sociedad, es momento de un cambio fundamental. Y debemos comenzar por revisar la Constitución, con el objetivo de convocar una nueva Asamblea Constituyente.
Una vez que la violencia ha cesado, los EE.UU. deben llamar de inmediato al Banco Mundial y otras instituciones internacionales para convocar una conferencia de donantes para reconstruir la infraestructura destrozada del Líbano.