Mi responsabilidad es tratar de contar historias reales. Para mí, una historia verdadera siempre es esperanza, pero nunca simplemente, claramente feliz.
Hay un gran apetito por la televisión inteligente. Todos los días me levanto y hay historias interesantes que quiero contar.
Los stuntmen americanos son inteligentes: piensan en la seguridad. Cuando hacen un salto en coche, calculan todo: la velocidad, la distancia... Pero en Hong Kong, no sabemos cómo contar. Todo lo que hacemos es una suposición. Si tienes las agallas, lo haces. Todos mis stuntmen han resultado heridos.
Ser divertido: no contar historias desagradables, sobre todo, nunca le diría a los largos.
Usted sabe, yo crecí en comedias románticas, y es difícil encontrar una nueva forma de contar la historia.
Siempre me ha fascinado la idea de un romance prohibido. John Gotti podría ser en un caso un hombre de familia carismático, amable y cariñoso, y en otro, mortal para sus enemigos. La oportunidad de contar la verdadera historia de Gotti con John Travolta es el sueño de cualquier director.
También fui el protagonista romántico en The Boston Strangler - Yo era el único que vivió para contar la historia - así que llamé a mi mismo el protagonista romántico.
Como actriz, solo quiero contar hermosas historias.
Yo no veo mucha televisión cuando era niño y no la veo ahora. No encuentro nada hermoso o único en la media, y la única cosa que puedes hacer en la televisión que no se puede hacer en el cine es contar una historia que continúa, ¡eso es tan genial!
¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las faltas ajenas, teniendo tanto que decir de las mías?
No hay cosa más excusada y aun perdida que el contar el miserable sus desdichas a quien tiene el pecho colmado de contentos.