La preocupación por el hombre y su destino debe constituir siempre el interés principal de todos los esfuerzos técnicos. No olvides nunca esto en medio de sus diagramas y ecuaciones.
Ningún grupo ni ningún gobierno puede determinar correctamente qué debe constituir el cuerpo de conocimiento al que se refiere la verdadera educación.
Los hombres de verdad estudian leyes e ingeniería, mientras que las ideas y los valores son para cobardes. Las humanidades deberían constituir el núcleo de cualquier universidad digna de ese nombre.