A veces tengo una idea y luego escribo. A veces tengo una melodía en la cabeza y tomo la guitarra para desarrollar la canción. Otras veces simplemente escribo sin ninguna melodía, y termino usando esas letras cuando creo que tengo el instrumento adecuado para concretar y describir las emociones de lo que he escrito.
Quiero aclarar mi mente un poco y darle tiempo para respirar, para poder identificar o al menos concretar los sentimientos que he tenido durante el último tiempo, sin importar cuánto haya pasado. Necesito dedicarle suficiente tiempo para escribir y trabajar sobre ellos.