No existe la casualidad, y lo que se nos presenta como azar surge de las fuentes más profundas.
La casualidad no es, ni puede ser más que una causa ignorada de un efecto desconocido.
Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido.
La vida es hermosa, vivirla no es una casualidad.
No creo en la casualidad ni en la necesidad; mi voluntad es el destino.
Los dos mayores tiranos del mundo: la casualidad y el tiempo.
En todo lo que nos rodea y en todo lo que nos mueve debemos advertir que interviene en algo la casualidad.
La penicilina se descubrió por casualidad, el Napalm no.
Cuanto más planifique el hombre su proceder, más fácil le será a la casualidad encontrarle.