La confianza debe darnos paz. No basta con tener buena fe, hay que demostrarla, porque los hombres siempre ven y pocas veces piensan.
El que es celoso, no es nunca celoso por lo que ve; con lo que se imagina basta.
Basta que un hombre odie a otro para que el odio se extienda hasta toda la humanidad.
Para mí, la vanidad es una dolencia tan superficial que basta con rascarme un rato para que desaparezca.
Para que un país sea republicano y libre, no basta con que lo diga su constitución; es necesario que su inteligencia y situación actual se lo permitan.
Cuando se alza un poder ilegítimo, basta reconocerlo para legitimarlo.
Para progresar no basta actuar, hay que saber en qué sentido actuar.
No basta con trabajar, es necesario agotarse todos los días en el trabajo.
Para hacer la paz se necesitan dos; pero para hacer la guerra basta con uno sólo.
Para trabajar basta estar convencido de una cosa: que trabajar es menos aburrido que divertirse.
Para hacer política justa y sana no basta conocer a los hombres; también es necesario amarlos.
Basta un instante de cerrar los ojos para convertir a un hombre pacífico en un guerrero.
No basta con ser joven. Es preciso estar borracho de juventud, con todas sus consecuencias.
El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta con pan: necesita caricias para ser bueno y fuerte.
En general, no nos basta con tener éxito; los demás deben fracasar.
El mando de muchos no es bueno; basta un solo jefe.
¡Basta de silencios! ¡Gritad con cien mil lenguas! Porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!
No basta con levantar al débil, hay que sostenerlo después.
Buscad lo suficiente, buscad lo que basta. Y no queráis más. Lo que pasa de ahí, es agobio, no alivio; apesadumbra en vez de levantar.
Para hacer negocios no se requiere ingenio, basta con no tener delicadeza.
Para conocer al hombre basta estudiarse a uno mismo; para conocer a los demás, hay que vivir entre ellos.