Hija, ¿dónde conociste a ese tal Daniel? ¿En un ascensor? ¿Subía o bajaba? Porque cuando un ascensor baja produce una sensación en el estómago que puede confundirse con el amor.
El hijo del rey, a quien le dijeron que una gran princesa, a quien nadie conocía, había llegado, corrió a recibirla. Le dio la mano mientras ella se bajaba del carruaje y la llevó a la sala donde se reunieron.