Señoras que se refieren a sus hijos o a sus hijas como "Mi Antonio" o "Mi Paquita".
Yo diría que hace tres años jugamos en mi ciudad natal, San Antonio, con 55.000 personas en el Alamodome y caminar por allí con una multitud tan emocionada, que da miedo. Hay tantas emociones pasando. Todavía me pongo nervioso por cosas así hasta después de cantar las primeras uno o dos canciones, luego me relajo.
Crecí en San Antonio, Texas, y asistí a una escuela secundaria grande llamada Douglas MacArthur, donde había muchas pistas y mucho fútbol. Era un poco como 'Friday Night Lights'. Solía pasar mucho tiempo en la pista.
No podía dejar de pensar en mis compañeros de clase en el Thomas Jefferson High School en San Antonio. Tenían el mismo talento, el mismo cerebro, los mismos sueños que la gente que se sienta en la Universidad de Stanford y Harvard. Me di cuenta de que la diferencia no era de inteligencia o de recursos. La diferencia era la oportunidad.
Hay un disco de Antonio Carlos Jobim - 'The Girl From Ipanema' - el álbum con esa es la música más seductora que existe.