No deberíamos estar tan ocupados en la búsqueda de la verdad como en descuidar los deberes necesarios de la vida activa, ya que solo la acción da un valor verdadero y elogio a la virtud.
Si no es algo atrevido, asunto peligroso, no es solo interesante, o al menos eso parece. Así pues, aquí tienes dos personas: una pareja icónica americana que en realidad sí tiene una vida sexual activa en el matrimonio. Imagina.
Nada hay más terrible que una ignorancia activa.