En Estados Unidos, diría que Nueva York y Nueva Orleans son las dos ciudades más interesantes en cuanto a comida. En Nueva Orleans, no tienen una mala gastronomía. No aceptan la mediocridad.
No hay muerte natural: nada de lo que sucede al hombre es natural puesto que su sola presencia pone en cuestión al mundo. La muerte es un accidente, y aun si los hombres la conocen y la aceptan, es una violencia indebida.
Felices los valientes, los que aceptan con ánimo sereno la derrota o las palmas.