Thomas Beecham fue uno de lo más importantes e influyentes directores de orquesta británicos de su era además de empresario.
Hijo del millonario Joseph Beecham y nieto de Thomas Beecham fue imbatible en repertorio inglés, alemán, ruso y francés define la figura clásica del director de orquesta tiránico y cáustico, de opiniones mordaces e irónicas su lema fue "No me interesa la música, u otra obra cualquiera de arte, que no logre estimular el goce de la vida, y lo que es más, el orgullo por la vida".