La Primera Guerra Mundial estalló con una violencia elemental, y con tantos recursos para dirigir o confundir a la opinión pública, que no había tiempo para la reflexión y la consideración.
A igualdad reconocida formalmente, sin embargo, se debe conceder a las naciones más pequeñas una posición que les permita utilizar cada vez más el interés de la humanidad en su conjunto y en el servicio del ideal.
No paso por alto el hecho de que la aparición de estas nuevas naciones, gratuitas en la comunidad política europea, no sólo celebra el regreso del hijo pródigo, sino que también crea nuevas fuentes de fricción aquí y allá.
Karl Hjalmar Branting . Político sueco.
Estudió en la escuela Beskow de Estocolmo y matemáticas y astronomía, principalmente, en la Universidad de Uppsala. En 1882 entró a trabajar como asistente del director del Observatoirio de Estocolmo. Posteriormente, movido por sus inquietudes sociales, dirigió el pequeño periódico socialista, Tiden, y más tarde el Socialdemokraten.
En 1889 contribuyó a la fundación del Partido Laborista Social-Demócrata sueco, siendo elegido parlamentario por dicha formación política en 1897. A partir de ahí comenzó una importante carrera política: Ministro de Hacienda en 1917-1918 y jefe del gobierno sueco en tres ocasiones . Desde 1921 hasta 1923 también ocupó el ministerio de Asuntos Exteriores.