Ahora que miro atrás, me doy cuenta de que una vida basada en la obediencia es, de hecho, muy confortable. Vivir así reduce al mínimo la necesidad de pensar.
Adolf Eichmann fue un criminal de guerra alemán, conocido por su papel en la organización logística del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial. Su figura es recordada por su implicación en crímenes contra la humanidad.