En mi círculo de amigos, siempre he sido fuerte, divertido y hablador. Pero tan pronto como salgo de ese círculo, me vuelvo muy tranquila e introspectiva. No quiero que la atención esté en mí.
Cuando sale el sol, vuelvo a tener la moral en alto.
Yo estaba muy curioso por saber por qué no me vuelvo loco.
Las cosas que os he dicho, cuando yo era joven y curioso acerca de lo que el tema era, yo respeto los que - esos son los dolores del crecimiento. Incluso si se cometen errores, vuelvo a esas cosas, mis no tan grandes momentos porque esos son mis momentos más verdaderos, esos son mis momentos humanos. Ni siquiera estoy enojado con las cosas que dije que era un poco arriesgado.
Creo que cada pocos años, digo: 'Quizá ahora por fin soy lo suficientemente inteligente o sofisticado como para entender 'Ulises'.' Lo intento y vuelvo a intentarlo. Y para la página 10, como siempre, pienso: '¿Qué demonios?'
Los pensamientos de mis días tan emocionalmente perturbados deben encontrarse de nuevo, desplazarse y desarrollarse. Aquí y allá, algunas palabras sueltas que digo deben ser utilizadas, pero solo cuando vuelvo a enfocar mi atención.