Mi hermano tiene una tendencia a volverse muy lírico cuando escribe música, y llega a ser tan romántico que es el límite. Yo hago las cosas un poco más agresivas. Hago que la esquina redonda sea un poco más nítida.
En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco.
El hombre nació en la barbarie, cuando matar a su semejante era una condición normal de la existencia. Se le otorgó una conciencia. Y ahora ha llegado el día en que la violencia hacia otro ser humano debe volverse tan aborrecible como comer la carne de otro.