No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige.
No hay viento favorable para el que no sabe dónde va.
La cometa se eleva más alto en contra del viento, no a su favor.
En algunas ocasiones, no es más que una puerta muy delgada lo que separa a los niños del mundo real, y un poco de viento puede abrirla.