Nadie puede usar la palabra progreso si no tiene un credo definido y un férreo código moral… Porque la misma palabra progreso indica una dirección; y en el mismo momento en que, por poco que sea, dudamos respecto a la dirección, pasamos a dudar en el mismo grado del progreso.
Deberíamos usar el pasado como trampolín y no como sofá.
Las bromas son como la sal: se deben usar con gran precaución.