Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
El día en que mueras, lo que posees en este mundo pasará a otra persona. Pero lo que tú eres será tuyo para siempre.
Haz que tu cabeza trabaje a favor tuyo y poco a poco adquirirás la costumbre de no molestarte cuando las cosas vayan mal.
El patriotismo en el campo de batalla consiste en lograr que otro desgraciado muera por su país antes de que tú mueras por el tuyo.
Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.
No podemos negociar con aquéllos que dicen, «lo que es mío es mío y lo que es tuyo es negociable».
Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo.