No tengo que hacer nada para que me quieran (el amor de la madre es incondicional). Todo lo que necesito es ser su hijo. El amor de la madre significa paz, no hace falta conseguirlo, ni merecerlo.
Todo lo que soy o espero ser se lo debo a la angelical solicitud de mi madre.
Todo amor de mujer es, si verdadero y entrañable, amor de madre.
Mi madre fue la mujer más bella que conocí. Todo lo que soy se lo debo a mi madre.
Todo está permitido, menos interrumpir una manifestación de amor.
Hacer el amor implica una conexión con el amor que no se da todo el tiempo, ni siquiera entre dos personas que se aman.
El amor es un loco tan leal, que en todo cuanto hagáis, sea lo que fuere, no halla mal alguno.
No es lícito querer devolver y restituir lo que el amor da: en el mar del amor debe estar ahogado todo instinto de restitución.
En el amor no existen reglas. Podemos intentar guiarnos por un manual, controlar el corazón, tener una estrategia de comportamiento... Pero todo eso es una tontería.
El destino del genio es ser un incomprendido, pero no todo incomprendido es un genio.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Sólo aquel que se dedica a una causa con todas sus fuerzas y alma puede ser un verdadero maestro. Por esta razón el dominio exige todo de una persona.
La única razón de la existencia del tiempo es que no todo sucede a la vez.
Hay dos maneras de vivir: se puede vivir como si nada fuera un milagro; o como si todo fuera un milagro.
La gente crea sus propias preguntas, porque tienen miedo a mirar de frente. Todo lo que tienes que hacer es mirar de frente y ver el camino, y cuando lo veas, no te sientes mirando el camino -camina.
Lo más difícil de explicar es la flagrante evidencia que todo el mundo ha decidido no ver.
Un poeta puede sobrevivir a todo, excepto a un error de imprenta.
El amor es un símbolo de eternidad. La noción del tiempo desaparece, destruyendo la memoria de un principio y todo temor de un final.
El amor es, sobre todo, el don de uno mismo.
El amor es el amanecer encantado de todo corazón.
Ella camina con belleza, como la noche. De climas nublados y cielos estrellados. Y todo lo mejor de oscuro y brillante. Se reúne en su aspecto y en sus ojos.
El axioma básico de la teoría política libertaria postula que cada hombre es dueño de sí mismo, en posesión de soberanía absoluta sobre su propio cuerpo. En efecto, esto significa que nadie puede invadir o agredir justamente el cuerpo de otra persona. Se sigue entonces que cada persona posee justamente cualquier recurso, previamente sin dueño, del cual se apropia o que “mezcla con su trabajo”. A partir de estos axiomas gemelos –Propiedad sobre sí mismo y la apropiación originaria– se construye la justificación para todo el sistema de títulos de propiedad en una sociedad de libre mercado. Este sistema establece el derecho de cada persona a su propia persona, el derecho a donar, heredar (y, en consecuencia, el derecho a heredar) y el derecho al intercambio contractual de títulos de propiedad.
No es un crimen ser un ignorante en ciencia económica, que es, después de todo, una disciplina especializada, además considerada por la mayor parte de la gente como una ciencia lamentable. Pero sí es totalmente irresponsable tener una opinión radical y vociferante en temas económicos mientras que se está en ese estado de ignorancia.
Mi propia preferencia es por el tipo de instituciones económicas que se han llamado, creo que por Robert LeFevre, agóricas. Bajo las instituciones agóricas casi todo el mundo trabaja por cuenta propia. En lugar de la corporación existen grandes grupos de emprendedores relacionados por el comercio, no por la autoridad. Cada uno vende, no su tiempo, sino lo que su tiempo produce.
Creo que aunque hay ciertas tareas importantes que por motivos especiales son difíciles de realizar bajo instituciones estrictamente de propiedad privada, estas dificultades son teóricas, y pueden ser solucionables en la práctica. Sostengo que no hay ninguna función adecuada para el gobierno. En este sentido soy un anarquista. Todo lo que el gobierno hace puede ser clasificado en dos categorías: aquello que podemos suprimir hoy y aquello que esperamos poder suprimir mañana. La mayor parte de las funciones gubernamentales pertenecen al primer tipo.
No soy principalmente un paladín del capitalismo, sino del egoísmo; y no soy principalmente un paladín del egoísmo, sino de la razón. Si uno acepta la supremacía de la razón y la aplica consistentemente, todo el resto sigue.
La abrumadora mayoría de los partidarios del Estado no son estatistas filosóficos, es decir, solo por el hecho de haber pensado en el asunto. La mayoría de la gente no piensa mucho en cuestiones filosóficas. Se limitan a vivir su vida diaria, y eso es todo. Así que gran parte del apoyo tiene su origen en el simple hecho de que el Estado existe y ha existido siempre, en la medida en que uno puede recordar (que generalmente no va más allá del período de su propia vida). Es decir, el mayor logro de los intelectuales estatistas es haber cultivado la pereza intelectual (o la incapacidad) natural de las masas y nunca haber permitido que el tema fuera objeto de un debate serio. El Estado es considerado como parte intocable del tejido social.
El liberalismo no es ni de derechas ni de izquierdas sino todo lo contrario.
La distancia no significa nada cuando alguien lo significa todo...
A veces necesitas poner una sonrisa en la cara y dejar todo el sufrimiento de lado, porque al final... Cada día es un nuevo día.