Me retiro de la pantalla, ya que no creo que me quede muy bien en las fotos y no tengo ese hermoso sueño de ser elegante en el escenario.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
La muerte no es más que un sueño y un olvido.
Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte.
La muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos.
Advertir la vida mientras se vive, alcanzar a vislumbrar su implacable grandeza, disfrutar del tiempo y de las personas que lo habitan, celebrar la vida y el sueño de vivir, ése es su arte.
Lo vulgar es el ronquido, lo inverosímil, el sueño. La humanidad ronca, pero el artista debe hacerla soñar o no es artista.
La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido.
La ciencia no me interesa. Ignora el sueño, el azar, la risa, el sentimiento y la contradicción, cosas que me son preciosas.
Diez miradas para ver la belleza que surge entre un sueño y una catástrofe.
Felicidad es el sueño del amor y tristeza su despertar.
¿Cuál es el sueño de los que están despiertos? La esperanza.
La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida.
La dicha no es más que un sueño, y el dolor, la realidad.
Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.
Mi sueño es el de Picasso: tener mucho dinero para vivir tranquilo como los pobres.
Para que el sueño, la riqueza y la salud se disfruten de verdad, es necesario interrumpirlos.
Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece.
Todo hombre alimenta un secreto sueño, que no es la bondad ni el amor, sino un desenfrenado deseo de placer y egoísmo.
Tengo un avión con 17 coches en su interior. Eso no es ninguna broma. También tengo un half pipe allí, ya sabes, como una gran rampa para hacer skate. Es impresionante. Es un sueño hecho realidad.