Meter mucho ruido a propósito de una ofensa recibida no disminuye el dolor, sino que aumenta la vergüenza.
El silencio es el ruido más fuerte, quizás el más fuerte de los ruidos.
Siempre hay alguien que te dice lo que debes hacer. Ya no existe el silencio; en todas partes hay ruido. Si tú no estás con tus propios pensamientos, ¿cómo vas a entender el sentido de las cosas? Es imposible. Vivimos bajo una manipulación perversa, muy sutil.
Cuídate de los que sólo ven desorden en el ruido y paz en el silencio.
La rueda más estropeada del carro es la que hace más ruido.