Es una cosa curiosa... que cada credo promete un paraíso que será absolutamente inhabitable para cualquier persona de gusto civilizado.
Los buenos escritores a menudo son excelentes en un centenar de otras cosas, pero la escritura promete una mayor libertad para el ego.
No se puede vivir en las promesas de la gente, pero si promete bastante los demás, se puede vivir por su cuenta.
Padres no podemos tener más que una vez; se promete demasiado el que entra en la vida con la esperanza de hallar muchos amigos.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
El dolor siempre cumple lo que promete.
Ambos se dañan a sí mismos: el que promete demasiado y el que espera demasiado.
El placer da lo que la sabiduría promete.