A largo plazo, damos forma a nuestras vidas y a nosotros mismos. El proceso nunca termina hasta que morimos. Y las decisiones que tomamos son, en última instancia, nuestra propia responsabilidad.
En este mundo antiguo y milagroso, cuando tales cosas bellas naturales y de vida han evolucionado, algo ha ido mal cuando la vida misma se utiliza como un proceso de fabricación.
La arquitectura no es un negocio de inspiración, es un proceso racional para hacer cosas sensatas y, con suerte, hermosas, eso es todo.
Sí, el trabajo suele ser más hermoso cuando se realiza con un material que resiste el proceso, como el verso, el mármol, el ónix o el esmalte.
En el proceso de escribir, la imaginación y la memoria se confunden.
El arte no es algo que haga una sola persona, sino un proceso puesto en movimiento por muchos.
En el pensamiento científico siempre están presentes elementos de poesía. La ciencia y la música actuales exigen un proceso de pensamiento homogéneo.
Se podría definir la actividad creativa como un proceso de aprendizaje en el que el profesor y el alumno están en el mismo individuo.
La civilización es, entre otras cosas, el proceso por el que las primitivas manadas se transforman en una analogía, tosca y mecánica, de las comunidades orgánicas de los insectos sociales.
El conocimiento no es algo separado y que se baste a sí mismo, sino que está envuelto en el proceso por el cual la vida se sostiene y se desenvuelve.