El problema de nuestros tiempos es que el futuro ya no es lo que era.
El problema con la mayoría de nosotros es que preferimos ser arruinados por los elogios que salvados por las críticas.
Enfrentarse, siempre enfrentarse, es la forma de resolver el problema. ¡Enfréntalo!
Para todo problema humano hay siempre una solución fácil, clara, plausible y equivocada.
La formulación de un problema, es más importante que su solución.
Sólo por hoy trataré de vivir únicamente el día, sin querer resolver el problema de mi vida de una vez.
La adicción nunca debería ser tratada como un delito. Debe abordarse como un problema de salud.
El optimista es una parte de la respuesta. El pesimista siempre es una parte del problema.
El idealismo aumenta en proporción directa de la distancia que nos separa del problema.
Es absolutamente imposible encarar problema humano alguno con una mente carente de prejuicios.
Un problema deja de serlo si no tiene solución.
El único problema filosófico verdaderamente serio es el suicidio. Juzgar si la vida es o no digna de vivir es la respuesta fundamental a la suma de preguntas filosóficas.
El asunto es el problema; la forma, la solución.
El verdadero problema del mundo es cómo impedir que explote.