En general, los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver, pero pocos comprenden lo que ven.
¿Por qué, en general, se rehuye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos.
Si me hubiese quedado tranquilo en mi casa en vez de irme a sufrir por el mundo, ¡no me habría ahorrado pocas penas y pocos zapatos!
Podemos observar en la república de los perros que todo el Estado disfruta de la paz más absoluta después de una comida abundante, y que surgen entre ellos contiendas civiles tan pronto como un hueso grande cae en poder de algún perro principal, quien lo reparte con unos pocos, estableciendo una oligarquía, o lo conserva para sí, estableciendo una tiranía.
Pocos son entre los hombres los que llegan a la otra orilla; la mayor parte corre de arriba a abajo en estas playas.
El aconsejar es un oficio tan común que muchos lo usan y pocos saben hacerlo bien.
¿Qué es la mayoría? La mayoría es un absurdo: la inteligencia ha sido siempre de los pocos.
Muchos pocos hacen un mucho.
Éramos pocos y parió mi abuela.
El hombre padece pocos males, si se exceptúan los que él mismo se atrae por el abuso de sus facultades.
Nunca en el campo de los conflictos humanos, tantos le debieron tanto a tan pocos.