¿Sabes qué hay en toda tu inocencia que es más humillante que las tiras cómicas de un periódico dominical en Estados Unidos?
Cada historia estaba siendo tomada. Mis verdaderos amigos no eran los que hablaban. Era gente que no me conocía, inventando historias. Incluso mi periódico local ofreció una recompensa de 1.000 dólares por información acerca de mi paradero.
Cuando eres fiel a ti mismo - no a la audiencia que lee acerca de mí en el periódico o ve un clip de algún lugar, pero el público que en realidad viene y relojes, al igual que Oprah - que te conozcan y tienen la sensación de algo genuino.
Llamamos bello a aquello que es elogiado por el periódico y que produce mucho dinero.