Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas.
Los peores enemigos son los que aprueban siempre todo.
Las malas leyes siempre encontrarán apoyo y contribuirán a formar hombres peores que ellas, encargados de ejecutarlas.
Los mayores progresos de la civilización se experimentan inicialmente como sus peores amenazas.
Acostumbramos a cometer nuestras peores debilidades y flaquezas a causa de la gente que más despreciamos.
Los grilletes de oro son mucho peores que los de hierro.