En el país de los ciegos, el tuerto es rey.
En este triste país, si a un zapatero se le antoja hacer una botella y le sale mal, después ya no le dejan hacer zapatos.
Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país.
Debemos amar a nuestro país aunque nos trate injustamente.