De hecho, es bueno ser positivo y optimista e idealista. Es genial ver a ti mismo haciendo hermosas, grandes cosas.
El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas.
El optimista cree en los demás y el pesimista sólo cree en sí mismo.
El optimista tiene siempre un proyecto; el pesimista, una excusa.
Un optimista es el que cree que todo tiene arreglo. Un pesimista es el que piensa lo mismo, pero sabe que nadie va a intentarlo.
No soy pesimista. Soy un optimista bien informado.
Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.
Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa.
La condición esencial para ser optimista es tener una absoluta confianza en uno mismo.
Un optimista es aquel que cree que todo está bien, mientras que un pesimista cree que todo está mal, excepto él mismo.
Optimista es el que os mira a los ojos, pesimista, el que os mira a los pies.
Un pesimista es un optimista con experiencia.
Me siento muy optimista sobre el futuro del pesimismo.
El pesimista sabe rebelarse contra el mal. Sólo el optimista sabe extrañarse del mal.
La condición esencialísima para ser optimista, es tener una absoluta confianza en sí mismo.
El diablo es optimista si cree que puede hacer más malo al hombre.
El optimista es una parte de la respuesta. El pesimista siempre es una parte del problema.
El optimista encuentra una respuesta para cada problema. El pesimista ve un problema en cada respuesta.