Es una verdad simple, pero a veces se olvida que el mayor enemigo de mostrar alegría y gran esperanza es el cultivo de amargura retrospectiva.
Mantén tus ojos abiertos a sus misericordias. El hombre que se olvida de ser agradecido se ha dormido en la vida.
El amor y la amistad embellecen nuestras vidas, el amor puede volar, la amistad nunca se olvida.
La amistad es solo una palabra porque, como seres humanos, cometemos errores imperdonables que ni siquiera nuestros verdaderos amigos pueden olvidar, y quien no olvida no perdona.
La verdadera amistad nunca se olvida, aunque naveguemos en direcciones opuestas; el viento vuelve algún día a juntar las embarcaciones.
Si realmente quieres a un amigo, ama, perdona y olvida. Hoy te lo dice una amiga, mañana te lo dirá la vida.
Si quieres ser feliz, ama, perdona y olvida... hoy te lo dice una amiga, mañana te lo dirá la vida.
¡Los suspiros son aire y van al aire! ¡Las lágrimas son agua y van al mar! Dime, mujer, cuando el amor se olvida, ¿sabes tú adónde va?
Se habla sin cesar contra las pasiones. Se las considera la fuente de todo mal humano, pero se olvida que también lo son de todo placer.
Se ama sin razón y se olvida sin motivo.
Sólo es inmortal aquel que es recordado, hasta que se le olvida.
Si quieres triunfar en la vida, ama, perdona y olvida; hoy te lo dice un amigo, mañana te lo dirá la vida.
Lo más importante que todo el mundo olvida es que eres famoso y estás en la televisión y todo eso, pero creo que hay algo muy gratificante en poder escribir una canción, grabarla y que suene exactamente como tú la imaginaste, o incluso mejor.
Lo que sucede con frecuencia como actor es que conservas la información sobre las escenas que te disparan y te obsesionas con ciertas escenas que te parecen más desafiantes e interesantes. El resto de la película se desvanece en la memoria o se olvida un poco.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Bien ama quien nunca olvida.
Olvida que has dado para recordar lo recibido.
No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Eso no retrasa tu carrera, sino que la dirige; quien olvida su punto de partida, fácilmente pierde la meta.
A la hora de la verdad, que es buscarse a uno mismo en lo objetivo, uno olvida todo y se dispone a ser fiel solo a su propia sinceridad.
No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a prueba.
Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más rápido que un favor.
El suicida es la antítesis del mártir. El mártir es un hombre que se preocupa tanto por los demás que olvida su propia existencia. El suicida se preocupa tan poco por todo lo que no sea él mismo, que desea la aniquilación general.