El hombre nació en la barbarie, cuando matar a su semejante era una condición normal de la existencia. Se le otorgó una conciencia. Y ahora ha llegado el día en que la violencia hacia otro ser humano debe volverse tan aborrecible como comer la carne de otro.
La guerra es el estado normal del hombre.
Yo creo que la gente, cuando es inteligente y completamente normal, no debe pretender ser rara y extraña, porque llega al absurdo inventado.
Si el hombre normal del pasado tenía un grave respeto por la propiedad, pudo ser porque a veces poseía ella.