Cuanto más confían las personas en los programas gubernamentales, más difícil es llevar a cabo las reformas necesarias para su conservación y para ayudar a los más vulnerables de nuestra sociedad.
Para preservar un amigo, son necesarias tres cosas: honrarlo cuando está presente, valorarlo cuando está ausente y ayudarlo cuando lo necesita.
El matrimonio es la escuela segura del orden, de la bondad, de la humanidad, que son cualidades mucho más necesarias que la instrucción y el talento.
Otra cosa es que el costo de criar a los hijos mayores no tiene que ser tan alto, solo porque sentimos que necesitan todas estas cosas, como gadgets, algunas escuelas y actividades. Están bien, pero no son realmente necesarias.
¿Cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas?
Las críticas no serán agradables, pero son necesarias.
En las cosas necesarias, unidad; en las dudosas, libertad; y en todas, caridad.
¿Por qué esperas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, también es inútil esperarlas. Si son necesarias, vendrán y lo harán a tiempo.
Por nuestra ignorancia no conocemos las cosas necesarias; por el error, las entendemos mal.
Las leyes inútiles debilitan a las necesarias.
Lo que solemos llamar instituciones necesarias, muchas veces son instituciones a las que nos hemos acostumbrado.
Con tanto ardor deben los ciudadanos pelear por la defensa de las leyes, como por la de sus murallas, no siendo menos necesarias aquéllas que éstas para la conservación de una ciudad.