Todas las grandes hazañas y los grandes pensamientos tienen un comienzo ridículo. Las grandes obras suelen nacer en una esquina o en la puerta giratoria de un restaurante.
Al igual que al nacer, al morir tenemos miedo de lo desconocido. Pero el miedo es algo interior que no tiene que ver con la realidad.
Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres.
La sociedad humana constituye una asociación de las ciencias, las artes, las virtudes y las perfecciones. Como los fines de la misma no pueden ser alcanzados en muchas generaciones, en esta asociación participan no sólo los vivos, sino también los que han muerto y los que están por nacer.
Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir.
Vuestra fama es como la flor; que brota y muere; y la marchita el mismo sol que la hizo nacer de la acerba tierra.
Los senos de la mujer son la única persistencia del hombre; los coge al nacer y no los suelta hasta morir de viejo.
Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y, sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera.
Morir es tan sencillo y tan aceptable como nacer.