Si es posible, se debe hacer reír hasta a los muertos.
La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.
Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.
La guerra terminaría si los muertos pudiesen regresar.
Yo necesito compañeros, pero compañeros vivos; no muertos y cadáveres que tenga que llevar a cuestas por donde vaya.
Me decían que eran necesarios unos muertos para llegar a un mundo donde no se mataría.
¿A dónde podrá ir el que hasta aquí llegó, si más allá sólo estaban los muertos?
Nada es más fácil que censurar a los muertos.