En nuestros locos intentos, renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser.
Así debéis hacer vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención.
De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error.
El silencio es la virtud de los locos.