La lectura convirtió a don Quijote en caballero, pero creer que lo que leía lo volvió loco.
Cuando un hombre quiere matar a un tigre lo llama deporte, cuando un tigre quiere matar a un hombre lo llaman ferocidad.
El poder de la observación revela lo que comúnmente llaman cinismo por aquellos que no lo tienen.
Preocúpate más por tu carácter que por tu reputación, porque tu carácter es lo que realmente eres, mientras que tu reputación es simplemente lo que otros piensan que eres.
El éxito es la paz mental que es un resultado directo de la auto-satisfacción de saber que hiciste todo lo posible para llegar a ser lo mejor que eres capaz de llegar a ser.
No dejes que lo que no puedes hacer interfiera con lo que puedes hacer.
Las posesiones materiales, los resultados, los ganadores y las grandes reputaciones son insignificantes a los ojos del Señor, porque él sabe lo que realmente somos y eso es lo que importa.
Es lo que se aprende después de lo que sabes que cuenta.
No te midas por lo que has logrado, sino por lo que deberías haber logrado con tu habilidad.
No es lo que haces, sino cómo lo haces.
Lo que eres como persona es mucho más importante de lo que eres como jugador de baloncesto.
Hablé con los jugadores y traté de hacerles tomar conciencia de lo bueno y lo malo, pero no traté de dirigir sus vidas.
Sé discreto y exultante, porque de todo lo conocido eso es lo más difícil.
Sabe lo que quieres hacer, mantén el pensamiento firmemente, y haz todos los días lo que se debe hacer, y cada puesta de sol la verás mucho más cerca de tu meta.
Las mentes pequeñas están interesadas en lo extraordinario; las grandes mentes en lo ordinario.
La felicidad en esta vida no depende tanto de lo que sucede, sino más bien de cómo lo tomes.
Hay algunas personas que, si no lo saben ya, no se lo puedes decir.
¿Por qué mentir? No voy a ser hipócrita y decir lo contrario de lo que pienso, como hacen algunos otros.
Siempre pensé que quería jugar profesionalmente, y siempre supe que para hacer eso tendría que hacer muchos sacrificios. He hecho sacrificios al dejar Argentina, dejando a mi familia para empezar una nueva vida. He cambiado mis amigos, mi gente. Todo. Pero todo lo que hice, lo hice por el fútbol, para lograr mi sueño.
A lo mejor es así, a lo mejor tienen razón y soy irónico, y desafiante, y meo colonia.
La derrota de la Copa me preocuparía si hubiéramos estado tan mal, pero yo no lo vi así. Mis sensaciones son que estamos muy cerca de ser campeones de Liga y que vamos a disputar otra semifinal de Champions. Quizá queda corto para este club que tanto exige, pero es un gran premio para estos jugadores. Los añoraréis cuando no estén, ya lo veréis.
El equipo está completamente cerrado. Todo lo que digas fuera, no hay posibilidad de que entre al vestuario. Así que el equipo es muy fuerte y compacto. Sabemos lo que queremos y cómo conseguirlo en el campo.
El gran enemigo del lenguaje claro es la mentira. Cuando hay una brecha entre lo que se piensa y lo que se dice, uno dice, por decirlo así, palabras más largas y más modismos, como una sepia tirando chorros de tinta.
Aunque los científicos digan otra cosa, si quitamos lo sobrenatural de la vida, dejamos solo lo no natural.
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Pienso que hay mucha gente buena, pero también gente mala, y los malos son aquellos que parecen disponer de todo el poder y que están en esta posición por negarnos lo que tú y yo necesitamos. Delante de esta situación, tú y yo tenemos que conservar el derecho a hacer todo lo que sea necesario por acabar con una situación así. Esto no significa que yo defienda la violencia, pero tampoco estoy en contra de la violencia en legítima defensa, que yo denomino inteligencia.
En España nadie se plantea nada desde una perspectiva moral; este es un país de salvajes y de cafres; España vista desde el extranjero resulta un país ridículo, siempre estamos peleándonos con nuestra sombra y los extranjeros se quedan atónitos cuando ven lo que pasa aquí (...) El espíritu de la Guerra Civil está tan vivo como entonces, lo que pasa es que no tenemos un ejército levantisco, hay prosperidad y la gente no se va a echar a la calle, y estamos en Europa, pero las líneas de fuerza son las mismas: los separatismos, los problemas con la Iglesia, el rumor de sables, y la cuestión pedagógica y de la enseñanza...
Si algo he aprendido en la vida es a no perder el tiempo intentando cambiar el modo de ser del prójimo. Lo tomas o lo dejas.
Ni español ni extranjero, ni blanco ni negro, ni mujer ni varón. Soy yo sin etiquetas, que es lo contrario del ego. Toda mi vida he luchado por destrozar el ego para que emerja el yo profundo. Ulises le dijo al cíclope: “Yo soy nadie. Un hombre sin etiquetas”. Yo también lo soy. Hace años leí en El manantial, de Ayn Rand, una frase que me impresionó: Para decir yo te amo, primero hay que aprender a decir yo.
Yo ingiero drogas. Un escritor, un intelectual, si me permite la palabra, debe demostrar que hay coherencia entre lo que dice y lo que hace. Quede claro que me refiero únicamente a las drogas enteogénicas, mal llamadas alucinógenas. Ese tipo de drogas son inofensivas y conducen al éxtasis y a la recta comprensión de la trama del universo.