Inteligencia: conócete, acéptate, supérate.
La inteligencia militar es una contradicción en los términos.
Un hombre de genio no se equivoca. Sus errores son los umbrales del descubrimiento.
Cuando se comprende que la condición humana es la imperfección del entendimiento, ya no resulta vergonzoso equivocarse, sino persistir en los errores.
Dejemos las conclusiones para los idiotas.
Los grandes espíritus siempre encontraron la violenta oposición de las mentes mediocres.
La duda es uno de los nombres de la inteligencia.
Se necesita un gran conocimiento sólo para darse cuenta de la enormidad de la propia ignorancia.
Así como el hierro se oxida por falta de uso, así también la inactividad destruye el intelecto.
La mayor parte de los hombres tiene una capacidad intelectual muy superior al ejercicio que hacen de ella.
Todos somos ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
La inteligencia es la capacidad de entender, asimilar, elaborar información y utilizarla para resolver problemas. El Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española define la inteligencia, entre otras acepciones como la «capacidad para entender o comprender» y como la «capacidad para resolver problemas».