Lo peor de la ignorancia... es que, a medida que se prolonga, adquiere confianza.
Hay tres clases de ignorancia: no saber lo que se debería saber, saber mal lo que se sabe y saber lo que no se debería saber.
Nuestras discordias tienen su origen en las dos mayores fuentes de calamidad pública: la ignorancia y la debilidad.
La ignorancia es madre del miedo.
La ignorancia es la carga más pesada. Pero quien lo lleva no lo siente.
La ignorancia es la noche de la mente: una noche sin luna ni estrellas.
A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia.
Por la ignorancia se desciende a la servidumbre; por la educación, se asciende a la libertad.
Si discutes mucho para probar tu sabiduría, pronto demostrarás tu ignorancia.
Sólo hay un bien: el conocimiento. Sólo hay un mal: la ignorancia.
Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza o ignorancia.
Admitamos que la primera vez se ofende por ignorancia; pero creamos que la segunda suele ser por villanía.
Nuestro conocimiento es necesariamente finito, mientras que nuestra ignorancia es necesariamente infinita.