Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Olvida que has dado para recordar lo recibido.
La edad adulta es cuando te has encontrado con tanta gente que cada nueva persona te recuerda a otra.
No ensucies la fuente donde has apagado tu sed.
Lo que no has de comer, déjalo cocer.
No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido.
Si nunca has tenido un gran éxito, no sabes lo que vales; el éxito es la piedra de toque de los caracteres.
El fanatismo consiste en redoblar el esfuerzo cuando has olvidado el fin.
¿Has cumplido con tu deber? Confía en el cielo, que no te abandonará.
Si todo parece estar yendo bien, obviamente has pasado algo por alto.