Yo tenía este tipo de expectativas poco realistas que se alimenta de las comedias románticas, y me ha ayudado a mí y hacerme daño de muchas maneras. Me ayudó porque, en general, que me han hecho esperanzador. Me imagino que las cosas eventualmente trabajar para mí. Pero nadie es como cualquier personaje de Tom Hanks. Nadie es Hugh Grant. Nadie es Meg Ryan!
¿Racionalizar la fe? Quise hacerme dueño y no esclavo de ella, y así llegué a la esclavitud en vez de alcanzar la libertad en Cristo.
He rezado por mi niñez, y ha vuelto a mí, y siento que sigue siendo tan pesada como antes, y que no ha servido de nada hacerme mayor.