Ningún hombre es lo bastante bueno para gobernar a otro sin su consentimiento.
El mayor peligro de los gobiernos es querer gobernar demasiado.
Con un poder absoluto hasta a un burro le resulta fácil gobernar.
Para gobernar se precisa firmeza, pero también mucha flexibilidad y paciencia.
Es más fácil hacer leyes que gobernar.
Dejad pensar al pueblo que gobierna y se dejará gobernar.
Gobernar es rectificar.
Aprende a gobernarte a ti mismo antes de gobernar a los otros.
Debe ser muy grande el placer que proporciona gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo.
Gobernar siempre quiere decir hacer descontentos.
Gobernar no consiste en solucionar problemas, sino en hacer callar a los que los provocan.
Se dicen que las nuevas generaciones serán difíciles de gobernar. Así lo espero.
No sólo para gobernar, sino también para sublevarse hacen falta leyes estrictas. Un ideal fijo y habitual es condición para toda clase de revoluciones.