Obviamente no estoy allí para recoger a nadie, pero yo no tengo miedo de pasar el rato en un establecimiento predominantemente gay.
El establecimiento de metas está bien si no dejas que te privan de desvíos interesantes.
Cuando era niño me apetecía bastante la, idea bohemia romántica de ser artista. Espero que pensé que podría escapar de las dificultades de las matemáticas y la ortografía. Tal vez pensaba que iba a evitar el juicio del establecimiento.