Lo interesante de 'True Blood' es que su atractivo no se limita a las adolescentes. Me detuve en la calle y pregunté por hombres de 70 años, cuyas esposas e hijas están haciendo Bloody Marys y organizando fiestas de 'True Blood'.
El evangelio nos libera para convertirnos en los líderes románticos de nuestro matrimonio, sin miedo ni vacilación. Porque siempre hemos sido cortejados por Jesús, ahora somos libres para atraer siempre a nuestras esposas.
La naturaleza ha preparado mejor a las mujeres para ser madres y esposas que a los hombres para ser padres y maridos. Los hombres tienen que improvisar.