No basta que una esposa sea fiel, es menester que su marido, sus amigos y sus vecinos crean en su fidelidad.
Si alguien quiere robarte la esposa, la mejor forma de vengarte es dejar que se la lleve.
Vamos, vamos — dijo el padre de Tom — a tu edad ya no tienes excusa para ser libertino. Es hora, hijo, de pensar en casarte. —Eso digo yo, padre. ¿La esposa de quién?
Detrás de un gran hombre hay una gran mujer y, detrás de ella, su esposa.
Los maridos nunca son tan maravillosos como cuando están traicionando a su esposa.